La iniciativa que puso en marcha el intendente Ariel Sujarchuk hace doce meses se transformó en un modelo de seguridad que hoy se expande por toda la provincia. Lo que comenzó como una apuesta con más dudas que certezas en Escobar ahora es tomado como referencia por intendentes que buscan fortalecer la prevención del delito a través de fuerzas de proximidad articuladas con la Policía Bonaerense.
El reconocimiento oficial llegó días atrás en Avellaneda, donde el gobernador Axel Kicillof y el intendente Jorge Ferraresi encabezaron el inicio del ciclo lectivo de la Escuela de Policía Municipal local. La nueva fuerza comenzó con 124 cadetes, seleccionados entre 3.800 aspirantes. Durante el acto, Ferraresi fue explícito: "El que empezó con esto fue el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk". Kicillof, por su parte, subrayó la necesidad de avanzar en fuerzas locales pero integradas al sistema provincial: "Podemos actuar de manera coordinada, con sinergia, de manera más fuerte y más eficaz".
La expansión del modelo no se detiene. En los últimos días, Ezeiza lanzó su Policía Municipal Alfa, mientras que Morón abrió inscripciones para conformar su cuerpo local. Distritos como Tres de Febrero, San Miguel, Vicente López y San Vicente también avanzaron con esquemas similares, incorporando incluso armas no letales Byrna, como ya lo había hecho Escobar.
En números, la Policía Municipal y Guardia Urbana de Escobar cuenta actualmente con más de 800 agentes desplegados en el territorio, equipados con cámaras corporales, tecnología de monitoreo y móviles de respuesta rápida. Durante el primer año de funcionamiento se registraron 1.246 aprehendidos y 545 detenidos, además de incrementos en el secuestro de estupefacientes y en operativos de control vehicular.
En materia operativa, el sistema "Ojos y Oídos" mostró mejoras significativas: 57 segundos de reacción, seis minutos de arribo y 16 minutos de resolución de casos. También se destacan aumentos en intervenciones vinculadas a violencia de género y salud mental, junto con mayor articulación con la Justicia. Sujarchuk remarcó que la iniciativa superó las resistencias iniciales: "No todos creían que era posible ni que era una buena idea. Pero los hechos demuestran lo contrario".