Seis personas quedaron identificadas e imputadas por integrar una banda dedicada al robo de mercadería a repartidores en La Matanza. La investigación comenzó tras la denuncia de un trabajador que sufrió un asalto a mano armada mientras repartía galletitas, y luego se sumó un segundo hecho similar contra un empleado de Mercado Libre.
En el primer caso, un repartidor de una reconocida marca de galletitas fue interceptado con pistola en mano mientras hacía entregas en Villa Madero. Los delincuentes escaparon con una carga valuada en varios millones de pesos, pero no contaron con que el vehículo contaba con un sistema de rastreo satelital, lo que permitió reconstruir el recorrido hasta un domicilio en Villa Celina donde habían detenido el rodado por un tiempo y posteriormente abandonaron la mercadería.
El segundo robo se produjo contra un repartidor de Mercado Libre en Ramos Mejía. En ese episodio, los delincuentes -armados y a bordo de un Renault 9 oscuro- intimidaron al trabajador, le sustrajeron cientos de paquetes y un celular, y lo retuvieron durante una hora. La víctima fue abandonada más tarde en Ingeniero Budge, junto con su vehículo robado. Durante la retención, los asaltantes volvieron a detenerse en otro domicilio de Villa Celina, lugar en que descargaron la mercadería robada, coincidente con la zona del primer hecho.
Las pruebas recabadas motivaron allanamientos ordenados por la justicia en los dos domicilios vinculados a la banda, ambos ubicados en Villa Celina. Allí la policía incautó más de doscientos bultos de mercadería y el vehículo robado en el segundo asalto. El operativo estuvo a cargo de la Dirección Departamental de Investigaciones local, bajo la supervisión del juez de garantías y fiscal a cargo del caso.
El avance en la causa apunta a esclarecer la participación de las seis personas detenidas y a determinar la totalidad de productos sustraídos, mientras se profundizan las pesquisas sobre esta modalidad reiterada de robo violento a repartidores en la zona. La investigación muestra un patrón de actuación que incluye la intimidación con armas, traslado y ocultamiento de la mercadería en domicilios estratégicos, y un seguimiento mediante herramientas tecnológicas para reconstruir los hechos.

