La Justicia dictó sentencias firmes para los acusados de un violento robo ocurrido en una chacra de Chichinales, que tuvo como víctima a una mujer adulta mayor. Después de una apelación que revisó nuevas evidencias genéticas y dactilares, el tribunal condenó a Andrés Gabriel Pereira y a Raúl Esteban Maureira, conocido como "El Diablo". Este último recibirá una pena unificada que sumó 28 años de prisión efectiva.
El asalto se produjo a finales de abril de 2024 cuando los delincuentes utilizaron un engaño para ingresar a la vivienda de la víctima. Un hombre se presentó sin cubrirse el rostro, asegurando que un empleado de la estancia había sufrido un accidente y solicitó que la mujer buscara un número telefónico. Aprovechando su ingreso, cuatro sujetos —tres cubiertos— ingresaron al domicilio, intimidaron a la mujer con armas de fuego y robaron un anillo de oro.
La llegada inesperada de familiares y empleados forzó a los asaltantes a huir en un vehículo Renault Sandero, tras haber dejado abandonado el auto en el que llegaron al lugar. Durante la fuga, uno de los atacantes disparó al aire para intimidar a los allegados de la víctima y evitar ser detenidos.
El proceso judicial de Pereira y Maureira estuvo marcado por diferencias en la valoración de las pruebas. Inicialmente, en noviembre de 2025, un tribunal presidido por el juez Maximiliano Camarda los absolvió por el beneficio de la duda. Sin embargo, una apelación posterior permitió que el Tribunal de Impugnación revocara esa decisión. Este órgano sostuvo que la evidencia científica recolectada en la escena del crimen fue suficiente para dejar sin efecto la presunción de inocencia.
Finalmente, la Justicia impuso una pena de ocho años y seis meses para Pereira, mientras que Maureira fue condenado a cumplir una pena total de 28 años, resultado de la unificación de esta condena con otras previas. Este fallo cierra un capítulo judicial largamente debatido y confirma la condena por un robo calificado por su violencia y premeditación.

