La Policía de Río Negro está autorizada a usar armas menos letales para prevenir y controlar situaciones de violencia, pero su implementación no será inmediata. El gobernador promulgó la ley que lo permite, aunque aún falta definir protocolos y capacitar al personal.
Las primeras gestiones para adquirir pistolas Taser comenzaron con contactos entre las autoridades provinciales y proveedores, pero el proceso administrativo y presupuestario marcarán el ritmo de esta transición. La reglamentación oficial establecerá cómo y a quiénes se les podrá asignar el equipamiento, con posibilidad de un despliegue gradual.
La ley sancionada autoriza la utilización de diversas herramientas de control menos letales, entre ellas dispositivos electrónicos de incapacitación neuromuscular como las pistolas Taser o Axon, aerosoles irritantes como gas pimienta u oleoresina de capsicum, proyectiles de impacto controlado (incluidos los de goma o polímeros), lanzadores de agentes irritantes, y dispositivos acústicos o lumínicos, como granadas aturdidoras.
Para aplicar esta normativa, la Policía provincial deberá formar a los agentes en el uso seguro y responsable de estas armas, además de mantener un registro actualizado del personal habilitado. Los objetivos incluyen inmovilizar a personas para su detención, actuar en defensa propia o de terceros, impedir delitos y controlar alteraciones del orden público.
Además, los procedimientos de uso deberán documentarse mediante sistemas de audio y video, con el fin de contar con registros accesibles para eventuales investigaciones judiciales.
A nivel nacional, varias provincias ya adoptaron el uso de estas armas menos letales, tales como Mendoza, Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, Chaco, Jujuy, San Juan, San Luis y Neuquén, donde recientemente comenzaron a integrar pistolas Taser en sus fuerzas policiales.