Después de quince años sin vigilia ambiental sistemática, siete lagunas ubicadas en el paraje Angostura Sur, en Neuquén, volvieron a ser monitoreadas debido a la detección de especies invasoras que ponen en riesgo la biodiversidad local. Este trabajo colaborativo involucra a comunidades mapuches, autoridades municipales, vecinos y organismos de conservación que registran cambios ambientales mediante una aplicación móvil.

El seguimiento se centra en tres ejes principales: la presencia y salud de peces, la calidad del agua y el estado general del ecosistema acuático. Se confirmaron poblaciones de peces nativos, como la perca y el pejerrey patagónico, junto con truchas introducidas (marrón, arcoíris y de arroyo), cuyo impacto altera las relaciones ecológicas entre especies locales.

AfiliaGo - DafaBet Latam

Entre las principales amenazas están el visón americano y una medusa asiática que ha comenzado a aparecer en distintas zonas de la Patagonia. El visón, especie carnívora introducida, ya se ha detectado incluso en gallineros, confirmando su expansión fuera de los cuerpos de agua. Ambas especies impactan en los ecosistemas, desplazando o afectando a la fauna autóctona y generando modificaciones en la cadena alimentaria.

El monitoreo fue impulsado por la Mesa Intercultural Ambiental, creada a fines de 2025, donde la ciudadanía y científicos alinearon esfuerzos para reactivar y dar continuidad a los muestreos iniciados hace más de una década. En abril de este año, se realizaron dos etapas de trabajo de campo que permitieron relevar datos fundamentales para diseñar estrategias de conservación y respuesta rápida frente a estas invasiones biológicas.

Además de las especies mencionadas, se observó la presencia de otras invasoras en el entorno, como sauces exóticos y pinos, que también afectan el equilibrio natural de la cuenca Aluminé-Moquehue. Estos hallazgos reafirman la necesidad de mantener un seguimiento constante y contar con la colaboración activa de las comunidades locales para detectar las “señales de cambio” —como residuos, proliferación anormal de algas y olores— que puedan indicar deterioro ambiental.