Moana, la intrépida navegante del Pacífico, vuelve a la pantalla grande en una versión live-action que combina efectos visuales destacados con un profundo respeto por la cultura polinesia. La película narra la aventura de Moana, interpretada por Catherine Lagaʻaia, quien responde al llamado del océano para explorar más allá de su isla Motunui. Junto al legendario semidiós Maui, encarnado por Dwayne Johnson, emprende un viaje para restaurar la prosperidad de su pueblo.
Para garantizar la autenticidad cultural que caracteriza esta historia, el equipo creativo convocó a un Consejo Cultural formado por ocho expertos en culturas del Pacífico. Este grupo asesoró en todas las etapas de la producción y ayudó a representar fielmente tradiciones, idiomas y valores autóctonos. Entre sus miembros se encuentran un lingüista especialista en samoano, un antropólogo cultural y un experto en tatuajes tradicionales, quienes aportaron detalles esenciales como el canto ceremonial de Maui o el diseño de su peʻa, un tatuaje simbólico.
Uno de los principales retos fue reconstruir Motunui para la filmación en acción real. Bajo la supervisión del diseñador de producción John Myhre, se levantó un set de cuatro hectáreas en las afueras de Atlanta, inspirado en las características naturales del Pacífico, como sus cielos, mares y formaciones rocosas. Para ello, se emplearon materiales típicos de Hawái, Nueva Zelanda y Tahití, recreando con precisión el vigor y la riqueza del entorno original.
Este proyecto representa un esfuerzo conjunto entre múltiples talentos creativos que, además de rendir homenaje a una historia ya conocida, amplía el alcance de las culturas del Pacífico gracias a una producción que enfatiza la colaboración y la investigación rigurosa. La atención al detalle en el custodiado legado cultural y la ambientación realista diferencian a esta adaptación live-action como una obra con peso propio dentro del cine familiar y de aventuras.