La Administración Provincial del Agua (APA) amplió el monitoreo ambiental en las lagunas del Gran Resistencia para detectar de forma anticipada cualquier alteración en la calidad del agua. Esta labor tiene como propósito fundamental contar con datos técnicos que orienten planes de conservación y manejo adecuado de estos ecosistemas.
Los equipos de la Dirección de Preservación del Recurso realizan en campo relevamientos y muestreos periódicos, mientras que el laboratorio de la APA se encarga de los análisis microbiológicos y físico-químicos que fundamentan científicamente los diagnósticos. El proceso está coordinado por la Dirección de Preservación y supervisado por profesionales especializadas en la materia.
Esta ronda de monitoreo se realizó de manera semestral e incorporó la colaboración de técnicos de la Subsecretaría de Ambiente municipal, fortaleciendo la articulación entre organismos provinciales y municipales para la gestión ambiental. Desde la APA resaltaron que este seguimiento constante es una herramienta clave para administrar los recursos hídricos urbanos y apoyar la toma de decisiones basadas en información confiable.
Además, destacaron que el compromiso con la protección de las lagunas forma parte de una visión integral destinada a preservar la biodiversidad, mantener el equilibrio ambiental y mejorar la calidad de vida de la comunidad local.