Florentino Pérez reafirmó su intención de continuar al frente del Real Madrid y convocó elecciones para renovar su mandato, desestimando los rumores que hablaban de una posible renuncia. Ante la actual falta de títulos y la crisis deportiva del equipo, el presidente sostuvo que seguirá en el cargo mientras los socios no decidan lo contrario.
En conferencia de prensa, Pérez denunció la existencia de una campaña en contra del club, motivada por la derrota 2-0 ante el Barcelona, que calificó como una “situación absurda” diseñada para perjudicar la imagen de la institución. El dirigente, que lleva más de 25 años vinculado al club, criticó a sectores medios y ultras, a quienes responsabilizó por difundir polémicas y ataques personales en un momento delicado para el equipo.
Uno de los temas que generó mayor tensión durante el encuentro fue el conflicto interno entre los jugadores Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni, quienes recibieron una multa de medio millón de euros tras un altercado físico. Pérez manifestó su descontento por el incidente, pero subrayó que le molestó aún más que esta situación se haya hecho pública.
En el marco de la disputa con el Barcelona, el presidente madrileño anunció la preparación de un extenso dossier de 500 páginas que será presentado ante la UEFA, en el que se denunciarán supuestas irregularidades arbitrales que, según él, han perjudicado al Real Madrid en la obtención de títulos. Esta acusación forma parte de la estrategia del club para enfrentar lo que califica como la mayor corrupción en el fútbol español.
La convocatoria electoral tendrá lugar tras la solicitud formal presentada a la junta electoral, con la que comienza el proceso para que los socios decidan sobre el futuro liderazgo del club. La postura firme de Pérez apunta a mantener un control absoluto en un momento complicado, apostando a que su dilatada relación con la institución le garantice el apoyo necesario para un nuevo mandato.

