En Necochea, la Asociación Civil El Samaritano enfrenta un escenario complejo con un aumento constante en la cantidad de personas que requieren apoyo por consumos problemáticos y otras dificultades sociales. Desde su apertura en 2022, la organización amplió su alcance a Lobería y San Cayetano, donde atiende a individuos y familias afectadas por múltiples factores que van más allá de las adicciones.
Actualmente, El Samaritano sostiene un tratamiento más profundo con alrededor de 30 casos, aunque la asistencia real incluye a muchas más personas que acceden a talleres, programas educativos y servicios básicos como entrega de mercadería y acompañamiento emocional. Según fuentes de la entidad, la cifra podría superar las 50 personas que transitan por el centro diariamente.
Conformado por un equipo multidisciplinario que incluye psiquiatras, psicólogas y trabajadores sociales, el proyecto ofrece tanto atención individual como grupal. Además, desarrolla propuestas variadas como talleres de peluquería, huerta, teatro y terminalidad educativa a través del programa FINES. La institución también impulsa iniciativas de inclusión laboral, la construcción de un invernadero y un futuro espacio destinado a la práctica del boxeo.
El eje de su acción permanece en la escucha activa y el diálogo, fundamentales para ayudar a quienes arriban en busca de contención. Se considera que detrás de cada caso de consumo hay problemas profundos que requieren ser expresados y abordados.
El Samaritano se sostiene también gracias al trabajo de colaboradores, voluntarios y una comisión renovada que acompaña la gestión y el crecimiento del proyecto social, marcando una respuesta comunitaria integral ante la creciente exclusión y vulnerabilidad.