El Gobierno argentino autorizó la realización del ejercicio militar combinado “Daga Atlántica 2026” en la provincia de Córdoba, con la participación de fuerzas especiales de Estados Unidos y las Fuerzas Armadas nacionales. Más de 350 efectivos se entrenaron durante 42 días en esta maniobra que concentra operaciones conjuntas entre ambos países.
Una de las críticas principales se centró en que las actividades militares ocuparon la Reserva Natural de la Defensa La Calera, un lugar con fuerte significado histórico por las tareas de memoria y búsqueda de víctimas del terrorismo de Estado que allí se desarrollan. Esta circunstancia generó cuestionamientos por el impacto que podría tener el despliegue estadounidense en un espacio simbólicamente sensible.
El representante de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, supervisó el operativo, difundido en un video oficial de la embajada norteamericana en Buenos Aires. La presencia de tropas extranjeras fue interpretada por sectores críticos como una muestra de la injerencia directa de Estados Unidos en asuntos militares argentinos. También se recordó el rol de Estados Unidos como aliado principal de la ocupación británica en el conflicto de Malvinas, hecho que refuerza la polémica en torno al ejercicio.
Este tipo de maniobras conjuntas, autorizadas por la administración de Javier Milei, ha encendido el debate público sobre el respeto a los espacios de memoria y la soberanía nacional frente a la creciente cooperación militar con potencias extranjeras.