En la etapa final de su reforma, el Ecoparque de Mendoza se prepara para abrir sus puertas con un nuevo concepto que elimina la exhibición de animales, orientándose hacia un modelo educativo y de conservación. La experiencia para los visitantes incluirá un recorrido sin guías, de aproximadamente 45 minutos, que muestra la evolución histórica del sitio desde su época como zoológico hasta su función actual como espacio de rehabilitación y protección.
El camino estará delimitado y ofrecerá distintas estaciones con cartelería que invita a la reflexión sobre el pasado de cautiverio y las condiciones en que se encontraban los animales. Aunque no habrá animales en exhibición directa, se permitirá observar a distancia especies autóctonas como zorros, maras y liebres, además de algunos pecaríes de collar en recintos custodiados para garantizar su bienestar sin contacto invasivo con los visitantes.
La Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, dependiente del Ministerio de Energía y Ambiente, anunció que la apertura será gradual y dirigida inicialmente a grupos específicos, como alumnos de escuelas públicas, quienes ya participan en visitas guiadas. Esta modalidad flexible busca ofrecer un acceso progresivo hasta lograr una apertura general que podría concretarse hacia fin de año. En paralelo, se preparan convocatorias para concesiones privadas que invertirán en el desarrollo y gestión de tres unidades de servicios dentro del Ecoparque, contemplando un futuro teatro y espacios artísticos.
Estas modificaciones se inscriben en un cambio de paradigma cultural y social que la ministra Jimena Latorre destacó como fundamental. El Ecoparque dejó de ser un zoológico convencional hace una década para convertirse en un centro dedicado a la rehabilitación y reinserción de fauna. Actualmente, los más de 1000 ejemplares están protegidos en recintos especiales y no se exhiben al público para evitar el sufrimiento por cautiverio.
La transformación física del lugar incluye la finalización de obras que combinarán el arte y la conservación, buscando generar una experiencia respetuosa con los animales y educativa para los visitantes. La iniciativa aspira a cambiar la percepción tradicional sobre estos espacios y fomentar un vínculo más consciente con la biodiversidad local.

