En el momento previo a saltar al campo en la final del Mundial 2026, Lionel Messi dirigió unas palabras breves a sus compañeros en el túnel que fueron captadas por las cámaras: “Tranquilidad, pensemos en jugar nomás, eh. Olvidémonos de todo. Solo juguemos”. Este mensaje cobró mayor atención tras la derrota argentina y la posterior polémica con jugadores españoles durante el partido.
Las imágenes se difundieron poco después del encuentro, generando debates en redes sociales sobre el significado de la frase “olvidémonos de todo”. Rumores vinculaban esa expresión con los incidentes que se dieron en el campo, donde hubo enfrentamientos verbales entre jugadores argentinos y españoles, motivados por provocaciones previas de los ibéricos relacionadas con el arbitraje.
En medio de la tensión, Nicolás Otamendi encaró directamente a Rodri, acusándolo de condicionar al árbitro durante toda la semana. Leandro Paredes se enfrentó con Eric García, y otros jugadores como Nahuel Molina y Gavi participaron en las discusiones. Roberto Ayala, asistente del entrenador Lionel Scaloni, también tuvo una confrontación con Dani Olmo. La calma volvió gracias a la intervención del cuerpo técnico.
Sin embargo, según fuentes cercanas a Messi, el origen de aquel mensaje no tuvo relación con lo sucedido sobre el césped. La frase “olvidémonos de todo” buscaba hacer foco en el partido y evitar que el clima exterior —marcado por la presión y la expectativa— distrajera al equipo. Esta idea de concentrarse en jugar es recurrente en la figura del capitán, quien suele resaltar la importancia de dedicarse plenamente al juego.
Además, esta arenga en el túnel no fue la principal dentro del vestuario, donde Messi y el cuerpo técnico realizaron un discurso más extenso y motivador, aunque sin ser grabado. La versión registrada fue solo un mensaje corto para encuadrar a los jugadores antes de salir al terreno de juego.
En cuanto al desempeño, la selección argentina se enfrentó a las dificultades físicas y lesiones que afectaron su rendimiento durante la definición. España dominó gran parte del partido y estuvo muy cerca de forzar la tanda de penales, especialmente con una volea de Giuliano Simeone que se fue por encima del travesaño. Tras consumarse la derrota, Messi procesó la situación en soledad, sentado en el césped, quitándose botines y medias, mientras mantenía la mirada fija al vacío.
En ese momento, Lamine Yamal se acercó para brindarle un abrazo de apoyo. Más tarde, tras recibir la medalla de subcampeón, el capitán se dejó llevar por la emoción y las lágrimas mientras escuchaba la ovación de los fanáticos argentinos presentes en las tribunas. Junto al resto del plantel, Messi permaneció de pie frente a las gradas repletas, agradeciendo el reconocimiento del público a pesar de la derrota. No pudo evitar, sin embargo, observar con melancolía la celebración de los españoles, campeones del Mundial.