Los humedales de la Reserva Natural Villavicencio albergan una amplia diversidad biológica que fue detalladamente registrada durante un inventario realizado en 2022. En este relevamiento se identificaron un total de 105 especies de plantas, predominando aquellas propias de ambientes de humedal, junto con algunas típicas de la estepa xerófila y de las áreas ribereñas próximas.
El estudio describe la superficie de los humedales analizados, que varió entre 0,4 y 1,26 hectáreas, y señala la presencia de 22 especies exóticas, equivalente a casi un cuarto de los vegetales identificados. Estas plantas introducidas incluyen especies como la rosa mosqueta, cuya dispersión ha sido fomentada por alteraciones provocadas por actividades humanas y eventos naturales tales como avenidas e inundaciones en las quebradas del área.
El informe del Plan de Gestión que acompaña este relevamiento detalla la cobertura específica, la riqueza biológica y las condiciones del suelo, además de consignar los registros de fauna observada durante las prospecciones. A pesar de los evidentes signos de degradación acumulada, expertos destacan la existencia de procesos de recuperación desde la declaración de la zona como área protegida hace más de dos décadas.
Entre los indicadores del estado actual se encuentran imágenes y análisis que muestran la fragmentación de fragmentos de humedal como en la vega Tres Quebradas, áreas con vegetación bien conservada en la vega Clementillo, y zonas donde la erosión ha provocado pérdida de cobertura vegetal en la vega Hornillos. Estos contrastes reflejan los desafíos que enfrenta la restauración ecológica frente a la historia de disturbios.
En resumen, la Reserva Natural Villavicencio presenta un ecosistema de humedales con un balance complejo entre la amenaza de especies exóticas y procesos erosivos, y la mejora progresiva resultado de políticas de conservación ambiental. Este diagnóstico es fundamental para orientar futuras acciones y asegurar la protección de su biodiversidad.

