La investigación del asesinato de Mehdi Kessaci, ocurrido en noviembre, avanzó con la detención de cuatro personas sospechosas implicadas en este crimen que conmocionó a Marsella. Mehdi, un joven de 20 años sin antecedentes ni vínculos con el narcotráfico, fue baleado en plena tarde en lo que la policía considera un error de identidad.
Los nuevos arrestos ocurridos días atrás se suman a las seis imputaciones anteriores, que incluían a cinco hombres y una mujer. Tres de los acusados están señalados por su implicación en tareas logísticas, como la organización del ataque o acciones posteriores a este. Un cuarto detenido habría sido contratado como tirador para una operación que finalmente no se concretó. Según fuentes policiales, este individuo se identifica con la mafia DZ, un grupo narcotraficante que opera en la región.
Las pesquisas revelaron que el verdadero objetivo del ataque era Amine Kessaci, hermano de Mehdi y conocido activista contra el narcotráfico. Amine, que recientemente asumió un cargo político en la administración local de Marsella, ha sido una figura clave en la lucha contra estas redes ilegales. La confusión que derivó en la muerte de Mehdi se atribuye a una equivocación de los agresores.
La investigación está en manos de los jueces parisinos y supervisada por la Fiscalía Nacional contra la Delincuencia Organizada (Pnaco). Las autoridades destacan que el narcobandidaje en Marsella ha reducido el número de víctimas en 2025, aunque persisten altos niveles de violencia vinculados a la disputa por el control de los puntos de venta de droga en la región de Bouches-du-Rhône.