Australia enfrenta la posible llegada de la gripe aviar H5N1 a su territorio continental tras detectar un caso sospechoso en una skúa parda muerta en el Parque Nacional Cape Le Grand, al suroeste del país. Las autoridades anunciaron que se realizan análisis para confirmar si el virus está presente, mientras advierten sobre la gravedad de un eventual brote.
El hallazgo ocurre en un contexto de preocupación nacional, ya que Australia ha sido hasta ahora el único continente sin casos confirmados de esta cepa altamente contagiosa y letal. Se sabe que el virus H5N1 ha afectado a millones de aves y mamíferos desde 2021 y ha tenido impactos significativos en la agricultura y el ecosistema en otras regiones del mundo.
El Gobierno australiano ha implementado medidas preventivas como el refuerzo de la bioseguridad en granjas, monitoreo constante de aves marinas y vacunación de especies vulnerables. Sin embargo, el posible ingreso del virus ha generado alerta, especialmente por el riesgo que implica para la fauna nativa, según expertos. Un veterinario de vida silvestre destacó que la cepa podría provocar daños severos en aves marinas amenazadas, aves rapaces costeras y en especies endémicas en peligro de extinción, como los leones marinos australianos.
Además de la skúa parda, se identificó un petrel grande enfermo en la misma región, que también está siendo sometido a pruebas para detectar la enfermedad. Las autoridades esperan resultados definitivos en los próximos días para determinar el alcance y responder con un plan coordinado a nivel nacional en caso de confirmarse la presencia del virus.
Este posible primer caso en tierra firme se suma a la detección previa de la cepa en el territorio subantártico australiano de la isla Heard, registrada meses atrás, lo que mantiene en alerta constante a las autoridades ambientales y sanitarias del país.