La llegada de las olas de calor en Francia coincide con un incremento en los robos residenciales aprovechando las ventanas y puertas abiertas durante la noche. La policía de varias localidades advirtió sobre este fenómeno, ya que los ladrones acceden sin necesidad de forzar cerraduras ni usar herramientas especiales.

Este aumento afecta principalmente a viviendas en planta baja, casas de un solo piso y apartamentos con balcones accesibles. Las denuncias por robos oportunistas, definidos como aquellos cometidos sin allanamiento previo, han crecido especialmente en localidades como Chalon-sur-Saône y Bourges. Según la policía, esta modalidad se favorece de la costumbre de dejar abiertas las aberturas para combatir el calor nocturno.

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Los datos del Ministerio del Interior y encuestas del INSEE indican que, aunque los robos sin allanamiento representan una proporción minoritaria respecto a otros tipos de robos, alcanzan un volumen significativo. En 2024 se registraron más de 200 mil robos en Francia continental, con un promedio diario de 600 hechos delictivos. Casi un 3% de los hogares declaran haber sufrido robo o intento, mientras que el 1% fue víctima de un robo sin allanamiento.

Contrario a la creencia común, la mayoría de robos no ocurre durante la noche. Estudios especializados señalan que solo un cuarto de estos hechos se produce en horario nocturno; el momento de mayor riesgo es por la tarde, entre las 14 y las 18 horas. Además, en el 40% de los casos los delincuentes actuaron en presencia de los ocupantes, una modalidad en aumento.

Los objetos más buscados en estos robos suelen ser pequeños y fácilmente transportables, como teléfonos móviles, carteras y dinero en efectivo. Aunque el valor unitario de lo sustraído no es alto, la acumulación representa pérdidas importantes. Desde 2010 a 2015, este tipo de robos generó un costo anual estimado en 155 millones de euros, con un promedio cercano a 619 euros por vivienda afectada.

En cuanto a la relación directa entre las olas de calor y el aumento de robos nocturnos, las autoridades señalan que no existen datos oficiales específicos que establezcan un vínculo estadístico claro. Los períodos de calor extremo son, en general, demasiado breves para realizar análisis concluyentes sobre su incidencia en los delitos. Así, aunque se observa un alza en ciertas zonas durante estos episodios, no hay registros oficiales que confirmen un aumento sistemático basado únicamente en las condiciones climáticas.