A menos de cuatro horas de viaje desde Buenos Aires, el complejo Termas Tapalqué se destaca como uno de los polos termales en crecimiento en la provincia, ofreciendo un espacio integral que combina naturaleza, bienestar y salud. Situado en 17 hectáreas de entorno natural, el lugar propone una experiencia que va más allá del descanso, con piscinas termales, jacuzzis, hidrojet y áreas equipadas pensadas para la relajación y el cuidado personal.
La dermatóloga Karina Saizar explicó que las aguas termales de este complejo poseen propiedades valiosas para el cuidado cutáneo, gracias a su composición mineral. Aguas ricas en magnesio, calcio y azufre actúan como agentes antiinflamatorios, hidratantes y calmantes, facilitando la reparación de la piel, aliviando irritaciones y disminuyendo el enrojecimiento. Estos beneficios pueden ser particularmente útiles para personas que sufren enfermedades dermatológicas crónicas como psoriasis, dermatitis atópica y eccemas, así como para la recuperación de quemaduras o irritaciones.
Además de sus efectos sobre la piel, las aguas termales estimulaban funciones orgánicas y metabólicas según la especialista, favoreciendo la circulación sanguínea y linfática y ayudando en la cicatrización de tejidos. Saizar aclaró que estos tratamientos no sustituyen las terapias dermatológicas convencionales, pero pueden integrarse como complemento bajo supervisión médica.
El entorno natural de Termas Tapalqué también contribuye a mejorar el bienestar general, ya que la quietud, el paisaje verde y el sonido del viento generan una sensación de calma que potencia los efectos terapéuticos del agua. La “Plaza de Agua”, un espacio vidriado que reúne las piscinas y servicios gastronómicos, completa la propuesta para quienes buscan un refugio donde el descanso y la salud se conjugan.
En suma, Termas Tapalqué presenta una opción accesible para quienes desean aprovechar las propiedades terapéuticas de las aguas termales en un ambiente cómodo y natural, apuntando tanto a la relajación como al cuidado efectivo de la piel.

