Este último ciclo de exámenes de bachillerato registró una tasa de aprobación final del 91,4%, mostrando un leve descenso en comparación con el año previo, cuando la cifra superaba ligeramente ese porcentaje. En total, más de 680 mil candidatos lograron obtener el título tras las instancias de recuperación desglosadas por todos los sectores de formación.
El número de participantes creció a 714.700, unos 4.800 más que el año anterior, lo que indica un interés creciente en completar los estudios secundarios.
Las diferencias en el rendimiento entre los distintos tipos de bachillerato fueron marcadas. El bachillerato general mantiene la mejor tasa de éxito con un 95,9% de aprobados, aunque bajó medio punto. En el sector tecnológico, la tasa alcanzó un 90,3%, perdiendo 0,8 puntos respecto al ciclo previo. En contraste, el bachillerato profesional presentó una mejoría leve, con un 84,3% de alumnos aprobados y un incremento de 0,2 puntos.
El Ministerio de Educación atribuyó parte de este descenso en la tasa global a la implementación de un nuevo marco regulatorio para la supervisión de las notas otorgadas en los exámenes, que incluye la imposibilidad de seleccionar a candidatos con un promedio inferior a 8/20. Esto ha provocado una revisión más estricta en la asignación de puntos adicionales durante los jurados de armonización.
De todos los alumnos que se presentaron, aproximadamente 46.300 no lograron aprobar la evaluación final. A pesar de la leve caída, la tasa de éxito se mantiene dentro de niveles altos y constantes en el tiempo, consolidando la tendencia a superar siempre el 90% en la mayoría de los sectores educativos.