La Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) enfrenta una severa crisis financiera que pone en riesgo su funcionamiento y supervivencia. Ante esta situación, el vicerrector Oviedo y el secretario de Relaciones Institucionales, Isaías Díaz, convocaron a una movilización en defensa del sistema universitario público, en el marco de la Marcha Federal Universitaria. La convocatoria se centra en visibilizar el deterioro de la universidad y el impacto social por el retraso y insuficiencia del financiamiento estatal.
Desde hace un mes, la comunidad educativa trabaja en la unificación de reclamos bajo la Ley de Financiamiento Universitario, que establece los recursos que el Estado debe destinar a las universidades públicas. Sin embargo, actualmente los fondos enviados por Nación solo alcanzan para cubrir salarios con demoras y sin ajustar a la inflación, mientras quedan sin atender otros gastos esenciales para el sostenimiento institucional. Esta situación limita la planificación y el normal desarrollo de las actividades académicas y administrativas.
El vicerrector Oviedo aclaró que la marcha no reclama aumentos salariales para el personal docente ni no docente, sino que cuestiona el abandono y vaciamiento del sistema universitario, que afecta a alumnos y a la infraestructura. Por su parte, Isaías Díaz advirtió que la crisis indefectiblemente afecta la soberanía y el desarrollo regional, ya que la universidad ofrece formación gratuita a miles de estudiantes cuyos proyectos de vida dependen de esta oportunidad educativa.
Ante cuestionamientos del Gobierno Nacional sobre el uso de los recursos, las autoridades ratificaron su compromiso con la transparencia y el control, señalando que los gastos se rinden correctamente mediante el sistema SIU Mapuche. Además, invitaron a auditorías para demostrar la correcta administración, pero también exigirán el cumplimiento del financiamiento comprometido.
La concentración en La Rioja se realizará en la plaza frente al monumento a Joaquín V. González, fundador de la Universidad Nacional de La Plata, desde donde partirá la marcha hacia la sede local de la UNLaR. Esta movilización busca consolidar el respaldo de estudiantes y la sociedad civil frente al deterioro sistemático de la universidad pública, cuyos pilares están siendo amenazados por la falta de recursos.

