YPF anunció un aumento del 1% en el precio de sus combustibles, que comenzará a regir desde este jueves. La compañía buscará evitar que las fluctuaciones bruscas del mercado internacional se reflejen de forma inmediata en los surtidores a través de la extensión del sistema de “buffer de precios” por un período adicional de 45 días.
Este mecanismo, que funciona como una amortiguación, permite contener el impacto de la volatilidad del petróleo Brent en el precio local. Durante este lapso, YPF no trasladará al consumidor los cambios repentinos en el precio internacional, aunque mantendrá las demás variables que afectan el precio de venta final.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, informó que la decisión se basó en un análisis minucioso de las condiciones del mercado, considerando oferta y demanda. Además, explicó que el sistema contempla una cuenta compensadora, lo que implica que, una vez superada la etapa de mayor inestabilidad, la empresa mantendrá precios estables para recuperar los ingresos que no se trasladaron al público en esta fase.
El ajuste se produce en un contexto de alta tensión por los valores internacionales del crudo, que repercute en la inflación, el transporte y los costos económicos en general. YPF, como principal referente del sector, suele marcar tendencia para las demás petroleras, aunque cada una define sus propias políticas comerciales.
Los consumidores comenzarán a notar el nuevo precio en las estaciones de servicio desde la medianoche del jueves, cuando entre en vigencia la actualización. La ampliación del sistema de buffer tiene el objetivo de mitigar el impacto inmediato de la volatilidad internacional en el bolsillo de los usuarios.

