Los sindicatos bonaerenses acordaron incrementos salariales con esquemas flexibles que incluyen ajustes progresivos y cláusulas de revisión ligadas a la evolución de la inflación. Estas modalidades reemplazan los tradicionales acuerdos anuales y buscan preservar el poder adquisitivo de los trabajadores en diferentes sectores económicos.
Entre los principales convenios firmados, destaca el de la Federación de Trabajadores de Industrias y Afines (Ftia), que estableció una recomposición salarial del 9% para el período comprendido entre mayo y agosto. Además, el acuerdo incluye una suma fija no remunerativa de $120.000, pagada en cuotas, y una actualización salarial que se aplicará a partir de agosto. También se renovó el convenio colectivo del sector por un año, garantizando la estabilidad de las condiciones laborales vigentes.
El balance del primer semestre muestra avances en la mejora del salario real en varios gremios relevantes. SUTERH encabezó la lista con un aumento real estimado del 4,4%, impulsado por ajustes frecuentes. UTEDYC obtuvo un incremento del 3,2% gracias a actualizaciones continuas, mientras que UOCRA y FAECyS registraron subas del 2,7% y 2,1%, respectivamente. Otros sindicatos como SMATA, ATE y UOM también lograron mejorar sus ingresos reales, aunque en menor proporción, en un contexto económico desafiante.
Este modelo de negociaciones refleja un cambio estructural en la relación laboral, orientado a adaptarse a la alta inflación recurrente y proteger el salario de los trabajadores sin esperar un ajuste anual único. La estrategia también ofrece mecanismos para ajustes rápidos cuando la inflación supera los porcentajes inicialmente pactados.