El Gobierno profundizó la reducción en las transferencias presupuestarias destinadas a las provincias de Neuquén y Río Negro, una consecuencia directa de la política de ajuste fiscal vigente. Según un informe reciente de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) basado en datos del primer trimestre, estas dos provincias del norte patagónico están entre las más afectadas por las menores partidas, tanto automáticas como discrecionales.
En términos generales, las transferencias totales a gobiernos provinciales y municipales crecieron nominalmente, pero ajustadas por inflación registraron una caída real del 7,5%. Más específicamente, las transferencias automáticas, formadas mayormente por la coparticipación federal de impuestos, aumentaron un 24,1% nominalmente, pero cayeron un 6,5% en términos reales. Por otro lado, las transferencias no automáticas, que dependen de decisiones discrecionales del Ejecutivo nacional, sufrieron una reducción del 17,7% nominal y una caída real del 37,8%.
Al analizar provincia por provincia, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue la más perjudicada, con una caída real en recursos del 43%. En Neuquén, la merma fue del 9,4% real, destacándose una baja del 55,1% en transferencias no automáticas y del 6,4% en las automáticas. Río Negro mostró una reducción de recursos del 8,7% real, con una caída del 91,3% en transferencias no automáticas y un descenso del 7% en las automáticas.
Las transferencias no automáticas incluyen fondos para programas como el Plan Nacional de Alfabetización, aportes del Tesoro Nacional, fondos para cajas previsionales provinciales e inversión en infraestructura hidráulica, entre otros. Por su parte, las transferencias automáticas comprenden principalmente la coparticipación federal, a la que se suman algunas asignaciones fijas y otros envíos vinculados a la política fiscal nacional.
El impacto desigual sobre las provincias surge de la composición y el tipo de transferencias que reciben, con las partidas discrecionales sufriendo recortes mucho más severos que las automáticas. Esto afecta directamente la capacidad financiera de los gobiernos provinciales para sostener programas sociales, inversión pública y servicios esenciales.
En la región, estos recortes han generado preocupación entre las autoridades locales, que atribuyen la caída de los recursos principalmente a la menor recaudación de impuestos nacionales clave como Ganancias e IVA, afectando la masa coparticipable. A su vez, reclaman mayor diálogo para evitar que el ajuste profundice la desigualdad entre las provincias.

