Demian Reidel, ex presidente del directorio de Nucleoeléctrica, negó categóricamente todas las imputaciones que lo vinculan con irregularidades en la contratación dentro de la empresa estatal. Presentó un descargo ante la jueza federal María Eugenia Capuchetti en el que reclamó una investigación exhaustiva para demostrar la falsedad de las denuncias en su contra.
En su escrito, Reidel se quejó de la existencia de múltiples denuncias «seriales» dirigidas contra funcionarios del Gobierno Nacional, promovidas con amplia difusión mediática pero sin fundamento probatorio sólido. Afirmó que estas presentaciones buscan desgastar políticamente a integrantes de la administración pública y afectan el normal funcionamiento de las instituciones.
El ex funcionario cuestionó en particular a la diputada Marcela Pagano, quien realizó más de treinta denuncias penales contra miembros del gobierno y autoridades de empresas estatales durante el año. Según Reidel, estas acciones conforman un patrón repetido de uso del proceso penal con fines políticos.
Sobre los señalamientos específicos, rechazó las acusaciones relacionadas con una supuesta adjudicación para la migración del sistema SAP/HANA, aclarando que nunca se concretó dicho contrato y que solo hubo un análisis técnico preliminar sin desembolso alguno. También afirmó que la contratación para el servicio de limpieza fue revocada antes de ser adjudicada y no generó ningún pago.
En cuanto a una contratación para pintura epoxi, aclaró que la empresa acusada ni siquiera estaba recomendada para dicha adjudicación, indicando que el Boletín Oficial mencionó a otra firma como eventual adjudicataria.
El ex presidente negó enfáticamente haber recibido retornos o comisiones ilegales por pagos a proveedores de Nucleoeléctrica. Aseguró que jamás exigió ni aceptó ningún tipo de comisión y que la denuncia carece de pruebas, como transferencias bancarias o testimonios concretos, para respaldar tales acusaciones.

