El volumen de importaciones realizadas a través del sistema puerta a puerta en Mendoza marcó un nuevo máximo, acumulando más de 518 millones de dólares entre enero y mayo de 2026, lo que representa un aumento superior al 110% con respecto al mismo período del año anterior. Esta multiplicación se impulsa principalmente por la facilidad para comprar productos en el exterior desde plataformas internacionales y recibirlos directamente en el domicilio.
En particular, durante mayo de 2026, las compras vía courier alcanzaron los 115 millones de dólares, batiendo el segundo mejor registro histórico para un mes de mayo y quedando apenas por debajo del récord absoluto de abril, que fue de 118 millones. Según un estudio elaborado por la consultora Analytica basado en datos del Indec, esta tendencia ascendente refleja un cambio sostenido en los hábitos de consumo locales.
El incremento acelerado de este tipo de compras ya había quedado en evidencia el año anterior, cuando las importaciones por courier pasaron de 239 millones a 894 millones de dólares en 2025, lo que implica un salto interanual cercano al 274%, según Abeceb. Varios factores explican esta preferencia creciente: las modificaciones regulatorias permiten ahora envíos con un valor de hasta 3.000 dólares y establecen una franquicia para compras de hasta 400 dólares que tributan solo el IVA, reduciendo el costo final para los consumidores.
La experiencia de compra es simple y cómoda: el consumidor realiza la operación online, y la empresa courier se encarga del transporte, los trámites aduaneros y la entrega en el domicilio. Los productos más requeridos incluyen celulares, computadoras portátiles, accesorios tecnológicos, indumentaria, calzado, cosméticos, suplementos y artículos para el hogar. Muchos de estos rubros coinciden con sectores donde la producción nacional enfrenta dificultades para competir en precios y variedad.
Este fenómeno genera preocupación entre comerciantes e industriales de Mendoza, quienes reportan una evidente caída en las ventas físicas. Aunque las consultas en los locales comerciales permanecen, son cada vez más los consumidores que visitan las tiendas solo para probarse productos y comparar precios, pero finalizan la compra en plataformas extranjeras. La transformación afecta las estrategias de venta y la dinámica comercial de las zonas tradicionales, especialmente en la calle San Martín de Ciudad, un polo histórico de la actividad minorista.