En un avance destacado para la economía argentina, las exportaciones de bienes alcanzaron en mayo un nivel histórico de u$s9.537 millones, lo que supone un crecimiento interanual del 34,4%. Este aumento hizo posible un superávit comercial mensual de u$s3.504 millones, el más alto registrado hasta la fecha, al superar los u$s6.033 millones en importaciones.
El crecimiento se distribuyó entre varios sectores fundamentales. Los Combustibles y Energía tuvieron un incremento sobresaliente del 167,1%, alcanzando su máximo histórico para un mes de mayo. Por su parte, los Productos Primarios aumentaron un 22,5%, las Manufacturas de Origen Agropecuario un 20,5% y las Manufacturas de Origen Industrial un 20,1%, esta última consiguiendo su segundo mejor registro histórico para el mismo mes.
En un marco de fuerte impulso económico, las autoridades vinculadas a los sectores de energía y minería prevén un horizonte positivo para los próximos años. Se estima que, apoyados en la expansión de inversiones facilitadas por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y un entorno macroeconómico estable, la balanza comercial combinada de estos sectores podría alcanzar cerca de u$s60.000 millones en cinco años.
Este régimen es clave para acelerar proyectos en ambas áreas, gracias también a reformas regulatorias en hidrocarburos, gas y sistema eléctrico, además de la reducción de la carga tributaria y una inflación en descenso. La estrategia de no intervenir directamente en los precios internos del mercado energético ha favorecido la autorregulación empresarial, contribuyendo al crecimiento sostenido en producción petrolera y gasífera.
Estos resultados reflejan la sinergia entre políticas públicas y el sector privado para fortalecer la competitividad argentina y consolidar su presencia en mercados internacionales, poniendo en evidencia un fortalecimiento estructural en la economía del país.