El Acuerdo Interino de Comercio (AIC) entre el Mercosur y la Unión Europea comenzó a regir recientemente, generando un escenario favorable para las economías regionales argentinas. Esta nueva alianza comercial integra un bloque de 31 países que representa cerca del 20% del Producto Bruto Interno mundial y facilita la entrada de productos con reducciones arancelarias significativas, especialmente en el sector agroindustrial.
Con la puesta en marcha del AIC, se liberó el 100% de los bienes industriales y el 82% de los productos agrícolas para ingresar al mercado europeo. Para aquellos productos agropecuarios sin liberalización total, se acordaron cuotas que permiten un acceso diferenciado. La Unión Europea, que ya representa el segundo mercado más importante para las exportaciones argentinas –absorbiendo más del 20% de las ventas externas de las economías regionales– sigue consolidándose como un destino estratégico para estos sectores.
El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destaca que durante 2025 las economías regionales alcanzaron un volumen récord en exportaciones de productos agroindustriales, con un total que supera los 11 mil millones de dólares. Desde 2015, las ventas externas de producciones típicas de las provincias argentinas crecieron más del 21%, evidenciando una tendencia ascendente consistente. Este incremento se refleja también en el flujo hacia la Unión Europea, donde se concentra aproximadamente el 9,3% del total de las exportaciones argentinas.
La implementación del AIC permitirá consolidar y ampliar la oferta exportable regional, mejorando la competitividad y posibilitando una mayor diversificación de destinos. A pesar de que el Parlamento Europeo ha solicitado una revisión legal sobre la validez de dividir el acuerdo original en dos instrumentos diferentes, la aplicación práctica del AIC se mantiene vigente y constituye una de las mayores zonas de libre comercio actuales.
Este nuevo escenario favorece puntos clave para las economías regionales:
- El acceso preferencial a un mercado con más de 500 millones de consumidores.
- La reducción gradual de aranceles para bienes agroindustriales.
- Oportunidades para ampliación de cuotas en productos con restricciones.
- Estimulación de las exportaciones a mercados diversificados dentro de la UE.
La consolidación del Acuerdo Mercosur-UE abre un capítulo relevante para la promoción de sectores productivos vinculados a las provincias, que buscan fortalecer su presencia internacional en un contexto donde Europa es un socio estratégico y receptor de una gran parte de sus envíos.