En 2026, las fuerzas policiales argentinas actualizaron sus estructuras salariales, diferenciando montos según la jerarquía y los adicionales específicos para cada cargo. La Policía Federal estableció una escala que abarca desde personal en formación hasta los cargos más altos, mientras que la Policía Bonaerense sumó complementos para riesgo y bonificaciones que modifican el sueldo final.
En la Policía Federal Argentina, los sueldos oscilan entre $755.360,43 para aspirantes y $3.259.881,00 para un Comisario General. Los agentes en formación, como los aspirantes y los agentes, perciben las remuneraciones más bajas, mientras que los oficiales cuentan con salarios que aumentan progresivamente según su rango. Por ejemplo, un Ayudante gana más de un millón de pesos, y los suboficiales reciben montos intermedios acorde a su categoría.
Por su parte, la Policía Bonaerense aplica un sistema salarial compuesto por un sueldo básico, una Bonificación Remunerativa (BR), una Bonificación No Remunerativa (BNR) y un adicional uniforme por riesgo, que alcanza los $259.712,27. En cargos de alta jerarquía, como un Superintendente, el básico supera los $2.200.000 y la BR suma más de $600.000, resultando en sueldos que superan los $3.200.000. Los oficiales medios y el personal operativo también acceden a bonificaciones y al monto por riesgo, ajustando así la remuneración total.
Estas modificaciones salariales reflejan una estructura compleja que busca diferenciar de forma clara entre categorías y compensar riesgos inherentes a la actividad policial. Ambos cuerpos priorizaron combinar varios conceptos para establecer los haberes definitivos, impactando directamente en los ingresos de sus miembros en todo el país.