Lejos de Argentina pero cerca del corazón, unos 50 hinchas de Belgrano que residen en Madrid celebraron el triunfo del club en el torneo Apertura 2026 desde el barrio de Lavapiés. A través de una transmisión por internet, el grupo se reunió en un bar pequeño y concurrido para acompañar el partido con cánticos, nervios y la emoción propia de una final histórica.
El seguimiento del partido no fue sencillo: en España no existe un “pack fútbol” tradicional en la televisión, por lo que la conexión a internet fue fundamental. A minutos del inicio del partido, la página donde transmitían el encuentro se cayó, provocando la reacción irónica de los presentes con el cántico “Chiqui Tapia botón...”. Durante el partido, no faltaron bromas y críticas dirigidas al árbitro, mientras la barra cantaba sin pausa, intentando replicar el ambiente del estadio Mario Alberto Kempes.
Los hinchas comenzaron la jornada desde el mediodía con un asado y Fernet para calentar el ánimo, prolongando la previa hasta que se acercaron al bar con una barra a la derecha y poco espacio para ver la pantalla. A pesar de que el lugar resultó incómodo para algunos, con personas que comentaban que solo alcanzaban a ver un arco, mantuvieron el punto de encuentro para no perder la tradición y la cábala que habían formado desde el clásico anterior.
Regresar a su lugar tras cada gol era una norma no escrita, mientras que grabar momentos claves o consultar el teléfono estaba prohibido, a fin de evitar spoilers del resultado. El instante final del partido fue especialmente tenso: el último minuto pasó en silencio, con miedo a gritar y arruinar la emoción. Hasta que el pitazo final desató gritos, llanto y cantos eufóricos que transformaron ese pequeño bar madrileño en un verdadero pedazo del Kempes.

