La emoción por la Copa del Mundo de 2026 ya está presente no solo en los estadios, sino también en las manos de los coleccionistas de álbumes de figuritas Panini. Dos fanáticos revelan cómo estas pequeñas pegatinas les han acompañado desde su infancia y cómo esta afición se mantiene viva con cada nueva edición.
Desde que descubrieron su primer álbum siendo niños, ambos recuerdan que la colección fue una experiencia familiar y nostálgica que les permitió no solo entretenerse, sino también aprender. El intercambio de figuritas, la búsqueda de jugadores y la planificación para completar cada álbum forman parte de una tradición que une generaciones.
La joven Gladys comenzó su colección con la temporada 2008-2009 de la liga francesa, mientras que Corentin inició la suya en 2006 durante unas vacaciones con su familia. Ambos coinciden en que esta afición rememora momentos de la infancia y el sentido de comunidad que generaba compartir y comparar las figuritas. Además, afirman que estas colecciones les ayudaron a conocer geografía, estadios y datos curiosos de futbolistas destacados, integrando así un aprendizaje informal y lúdico.
Más allá del fútbol, las colecciones se diversifican. Corentin recuerda haber completado álbumes de lucha libre durante la universidad y muestra interés en las ediciones del Tour de Francia, que ha comenzado a coleccionar. Por su parte, Gladys adquirió la primera edición de álbumes centrados en futbolistas femeninas durante una estadía en Inglaterra. Esto confirma que la pasión por las pegatinas abarca distintos deportes y contextos culturales.
El sistema de compra e intercambio sigue siendo clave para los aficionados. Corentin revela que para el Mundial de 2026 hizo una primera compra online con un monto que ronda entre 80 y 90 euros, lo que apenas cubre una parte del álbum, ya que esta edición oficial incluirá 980 figuritas, un récord que representa un desafío para completar la colección. Cabe recordar que la alianza entre Panini y la FIFA concluirá tras el Mundial de 2030, marcando el fin de una era en la distribución de estos icónicos álbumes.
Este fenómeno sigue vigente tras más de seis décadas de historia. Las colecciones Panini combinan el valor sentimental, el aprendizaje y el entretenimiento, consolidándose como un puente entre el deporte y la cultura popular. Para muchos, un álbum no es solo un conjunto de figuritas, sino un registro de momentos y emociones que acompañan el crecimiento personal.

