Villa El Chocón es conocida por la represa que lleva su nombre, una obra fundamental en la historia hidroeléctrica argentina, que cambió el paisaje y las expectativas del valle donde se asienta. Sin embargo, a pocos metros de este proyecto emblemático, un barrio residencial lleva más de tres décadas sin contar con servicios esenciales como agua potable y red de cloacas.
Los vecinos del sector afectado reclaman la instalación de infraestructura básica que consideran un derecho postergado durante más de 30 años. A pesar de la proximidad a una obra de magnitud nacional, muchos hogares dependen aún de soluciones provisionales para el suministro de agua y la evacuación de líquidos cloacales, lo que impacta en la calidad de vida e higiene de la comunidad.
La represa, clave para la producción energética y el desarrollo económico de la región, contrasta con la situación de abandono que sufren estos habitantes, quienes denuncian la falta de respuestas por parte de las autoridades locales y provinciales. Esta desigualdad evidencia cómo proyectos históricos de gran envergadura no siempre implican mejoras inmediatas para todas las áreas cercanas, especialmente en términos de infraestructura básica.
Ante este reclamo, la comunidad espera que se articule un plan concreto que contemple la extensión de las redes de servicios y garantice condiciones sanitarias mínimas. La demanda incluye no solo el acceso al agua potable y drenaje de cloacas, sino también obras complementarias para consolidar un ambiente saludable y digno.
La historia de Villa El Chocón está marcada por su aportación al desarrollo energético del país, pero también por la necesidad urgente de que esa transformación alcance a todos sus habitantes. La espera de décadas para servicios esenciales pone en relieve la brecha entre el avance tecnológico y social respecto a la realidad cotidiana de sus vecinos.