El reciente anuncio del Gobierno sobre la reducción de retenciones a la soja, el maíz, el trigo, el sorgo, el girasol y las exportaciones industriales representa una importante inyección económica para Córdoba, que podría recibir entre 100 y 200 millones de dólares adicionales en 2027. Este beneficio surge principalmente por el peso que tienen los cultivos agrícolas en la producción provincial.

El economista de IERAL de la Fundación Mediterránea, Manuel Garzón, explicó que la disminución de los derechos de exportación busca aliviar el sector agropecuario, afectado por el aumento de costos e insumos durante este año. Destacó que esta es la tercera reducción de retenciones ejecutada por el gobierno de Javier Milei y está dirigida a descomprimir especialmente los cereales y cultivos de invierno de cara a la próxima campaña.

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En detalle, las retenciones al trigo bajarán del 7,5% al 5,5%, mientras que el maíz, cultivo clave para Córdoba, tendrá una reducción progresiva hasta alcanzar el 5% al cierre de un ciclo trimestral. Para la soja, aunque mantiene el gravamen más alto dentro del sector, se implementará una baja gradual que se extenderá durante 2027 y 2028. También se contemplan beneficios para girasol, sorgo y exportaciones industriales.

Garzón estimó que el impacto fiscal inmediato será limitado este año porque la mayoría de los cereales de invierno ya fueron comercializados, por lo que la reducción representará un costo de aproximadamente 30 millones de dólares para el Estado nacional. Sin embargo, el verdadero efecto se notará el próximo año, cuando la medida abarque una campaña agrícola completa y se haga efectiva la disminución en soja.

El costo fiscal total para 2027 se proyecta entre 400 y 700 millones de dólares, cifra que permitirá un dinamismo mayor en el sector agropecuario. En Córdoba, esta medida se traduciría además en un efecto multiplicador hacia otros sectores económicos. Según Garzón, los productores suelen reinvertir sus ganancias, lo cual podría aumentar la demanda de bienes de capital, insumos y obras de infraestructura.

Para dimensionar el alcance, el economista comparó que la suma de 100 a 200 millones de dólares equivaldría en Córdoba a la adquisición de entre 200 y 300 equipos nuevos de maquinaria agrícola, un indicador claro de la potencial reactivación productiva y tecnológica.

Además, la reactivación impulsaría la recaudación provincial, especialmente en conceptos como Ingresos Brutos, vinculados al mayor volumen de operaciones y actividades comerciales generadas por esta mayor capacidad productiva.