Las goteras continuas en terrazas luego de una reforma son un síntoma claro de que la impermeabilización no se realizó correctamente. Esto advierten profesionales del sector de la construcción, quienes señalan que esta etapa es fundamental para asegurar la durabilidad y evitar filtraciones de agua.
Al realizar una impermeabilización adecuada se protege la estructura contra el ingreso de humedad que puede causar daños en paredes, pisos y techos, además de posibles afecciones a la salud por la proliferación de hongos.
Esta tarea debe efectuarse utilizando materiales específicos, como membranas asfálticas, poliuretano o láminas especiales, y requiere de un proceso riguroso que incluya la limpieza, el secado y la aplicación en condiciones óptimas.
Cuando las filtraciones se mantienen pese a la reforma, suele deberse a que se omitió algún paso, se emplearon materiales inadecuados o la superficie no estuvo bien preparada.
Para prevenir estas situaciones, es recomendable:
- Verificar la calidad de los materiales de impermeabilización usados.
- Contratar personal capacitado y con experiencia en este tipo de trabajos.
- Realizar inspecciones periódicas luego de la obra para detectar posibles fisuras o desperfectos.
El mantenimiento anual de la impermeabilización contribuye a prolongar su efectividad y evitar reparaciones costosas a futuro.