La Ciudad de Buenos Aires implementó un operativo de seguridad simultáneo y sorpresivo en las principales vías de acceso a la Capital Federal, con el objetivo de fortalecer los controles y prevenir el delito en los ingresos desde el conurbano bonaerense.

Este despliegue, denominado "Operación Muro", movilizó a más de 800 agentes de la Policía de la Ciudad junto a especialistas en fiscalización vehicular y control urbano. Las acciones abarcó autopistas, puentes, avenidas y corredores viales estratégicos que conectan la ciudad con la provincia de Buenos Aires.

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Durante el operativo se realizaron verificaciones exhaustivas de documentación personal y vehicular, identificación de personas y consultas en bases de datos judiciales para detectar posibles prófugos, vehículos con pedido de secuestro y personas vinculadas con investigaciones penales. Se inspeccionaron motos, autos particulares, colectivos y camiones que circulaban por los accesos más transitados.

Las autoridades porteñas explicaron que la iniciativa responde a una estrategia centrada en aumentar la presencia policial en zonas sensitivas del ingreso y egreso de personas, dado que una parte relevante de los delitos cometidos en la Ciudad estaría vinculada a desplazamientos provenientes de otros distritos del Área Metropolitana de Buenos Aires.

El operativo incluyó retenes en puntos clave como la Autopista Riccheri, la General Paz, los puentes hacia el sur del conurbano y otros corredores de alta circulación. Pese a que se produjeron algunas demoras temporales, las acciones fueron coordinadas para minimizar el impacto en el tránsito.

Este despliegue se da en un contexto donde la seguridad constituye un tema central en la agenda pública, con diferencias marcadas entre las políticas de seguridad de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires respecto a la región metropolitana. Los funcionarios locales destacaron que estos controles permiten no solo identificar personas con antecedentes penales, sino también recuperar vehículos robados y fortalecer la capacidad preventiva de las fuerzas de seguridad.

Desde el Gobierno porteño aseguraron que los procedimientos sorpresivos continuarán realizándose en distintos puntos estratégicos para mantener la vigilancia sobre los accesos metropolitanos.