La Ciudad de Buenos Aires celebró el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia con el tradicional izamiento de la Bandera Nacional en Plaza de Mayo, acto encabezado por Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño. Lo acompañaron su esposa, la periodista María Belén Ludueña, la vicejefa de Gobierno y presidenta de la Legislatura, Clara Muzzio, y la presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Inés Weinberg, junto a efectivos del Regimiento de Patricios y autoridades de diversos ámbitos.
Durante la ceremonia, que incluyó la interpretación del Himno Nacional Argentino, Macri destacó la importancia del esfuerzo y el respeto por la ley para construir una patria unida. Hizo un llamado a los dirigentes políticos para superar divisiones y trabajar conjuntamente, subrayando que la Ciudad no solo es la capital del país, sino el hogar de todos sus habitantes.
Tras el acto en Plaza de Mayo, el jefe de Gobierno y su gabinete compartieron un chocolate con churros en la Casa de la Cultura, ubicada en Avenida de Mayo 575. Este espacio histórico, donde funcionó el diario La Prensa y que fue recuperado por el Gobierno porteño, sirvió de punto de encuentro con más de 200 vecinos que participaron de la celebración.
Como parte de la agenda oficial, estaba previsto que Macri asistiera al Tedeum en la Catedral Metropolitana, ceremonia presidida por el arzobispo Jorge García Cuerva, que marcó la continuación del homenaje institucional por esta fecha patria.
El acto reunió además a ministros del gabinete porteño, legisladores, representantes diplomáticos y miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad. La presencia de la Agrupación 9 de Julio del Regimiento de Patricios añadió solemnidad al homenaje, que reafirma la memoria histórica en el corazón de la capital.