Una tragedia ocurrió en una fiesta organizada por una iglesia en un parque de Montreal, cuando fuertes vientos provocaron que un castillo inflable y una carpa salieran volando, causando la muerte de una niña de 3 años y heridas a otras personas. El accidente sucedió en Parc Ouellet, en LaSalle, un distrito al suroeste de la ciudad, y obligó a trasladar a seis heridos al hospital tras el incidente.
Según la agencia Environment Canada, la velocidad del viento alcanzó ráfagas de hasta 50 km/h en ese momento, superando los límites recomendados para la instalación segura de estructuras inflables. Expertos en el alquiler de estos juegos recreativos señalan que no deberían operarse con vientos que superen los 38 km/h, ya que sus grandes superficies hacen que puedan ser desplazados incluso con anclajes correctamente colocados.
Las autoridades asignaron a una forense la investigación sobre las causas y condiciones del accidente para determinar si hubo fallas en los anclajes o errores en el montaje. Este tipo de incidentes ya ha ocurrido en diferentes partes del mundo, a menudo con consecuencias graves.
Ejemplos previos incluyen el caso de una niña de 8 años que murió en España tras ser elevada por el viento durante una feria, y un accidente en Australia donde seis niños perdieron la vida al despegar un castillo inflable a gran altura en una escuela primaria. Estos hechos reafirman la necesidad de tomar medidas estrictas en la instalación y uso de estos dispositivos.
Health Canada recomienda asegurar firmemente estas estructuras al suelo para evitar movimientos inesperados. Asimismo, un estudio publicado en 2013 identificó cientos de lesiones asociadas a inflables en hospitales canadienses, principalmente en niños de entre 2 y 9 años, con fracturas como las lesiones más comunes.
En Estados Unidos, investigaciones indican que en 2010 los castillos inflables causaron un porcentaje significativo de lesiones en atracciones infantiles, superando a cualquier otra categoría mecánica. Por este motivo, especialistas advierten desactivar estos juegos cuando las condiciones climáticas no son adecuadas para su uso.

