El Gobierno consiguió renovar el 81,26% de los vencimientos de deuda en pesos en la última licitación realizada, adjudicando un total de $13,22 billones sobre ofertas que superaron los $14,9 billones. Este resultado implica que se liberarán alrededor de $3 billones en el sistema financiero, fortaleciendo la liquidez en un contexto de tensión cambiaria y tasas elevadas.
Este rollover alcanzado se logró con tasas generalmente más altas que las observadas en el mercado secundario y una extensión importante en los plazos de los títulos colocados. Así, la duración promedio ponderada de la deuda adjudicada llegó a un máximo histórico de 20 meses, impulsada por la demanda del bono TXMD9, que explica una gran parte del financiamiento.
Entre los instrumentos más importantes se destacaron tres títulos que concentraron casi el 80% del monto adjudicado: el bono CER S13N6 con vencimiento en 2026, el TML27 ajustado por inflación con vencimiento en 2027, y el TXMD9, título de mayor duración con vencimiento en 2029. Además, se colocaron bonos dólar-linked y en moneda dura, aunque con menor volumen.
El secretario que supervisa la operación defendió la estrategia de refinanciamiento, enfatizando la toma de deuda que alcanza hasta US$ 5.000 millones como una medida para mejorar el perfil de vencimientos. Para algunos analistas, la licitación fue favorable frente al escenario adverso de liquidez y volatilidad cambiaria, indicando que la liberación de pesos ayudará a aliviar la presión sobre las tasas de corto plazo, aunque el apetito por títulos vinculados al dólar fue limitado.
Por último, el Ministerio de Finanzas confirmó que este lunes se realizará una segunda rueda para ampliar emisiones del bono AO28 por un adicional equivalente a US$ 100 millones, con precios basados en la licitación ya realizada, apuntando a consolidar los resultados obtenidos.