El mercado cambiario argentino inició la tercera semana de mayo con movimientos reducidos y una calma técnica marcada por la estrategia de administración de liquidez implementada por el Banco Central (BCRA). El dólar oficial se mantuvo firme como punto de referencia para las expectativas de inflación y las operaciones cotidianas.
En la apertura de la jornada, el Banco Nación fijó la cotización del dólar oficial en $1.370 para la compra y $1.420 para la venta, un ajuste mínimo que responde a las microdevaluaciones programadas para preservar la competitividad externa del país. Por su parte, el dólar tarjeta, que se utiliza para el pago de servicios digitales y consumos en el exterior, se ubicó en $1.846, manteniendo estabilidad.
Los bancos más importantes del país también presentaron cotizaciones similares en sus pizarras minoristas:
- Banco Galicia: compra $1.365 y venta $1.415
- Banco ICBC: compra $1.380 y venta $1.425
- Banco Supervielle: compra $1.373 y venta $1.423
- Banco Ciudad de Buenos Aires: compra $1.355 y venta $1.415
- Banco Hipotecario: compra $1.375 y venta $1.415
- Banco BPN: compra $1.360 y venta $1.430
- Banco Macro: compra $1.365 y venta $1.425
En el sector financiero, el dólar MEP o dólar bolsa operó a $1.425, con ligera estabilidad respecto a la semana anterior. El dólar contado con liquidación (CCL), empleado para la gestión de carteras corporativas, cotizó a $1.490, manteniendo su posición como referencia clave en el mercado de capitales.
Esta estabilidad en las cotizaciones financieras se debe a una sólida absorción de liquidez y a las reservas internacionales acumuladas por el Banco Central durante el mes. Además, el índice de Riesgo País se ubicó en 540 puntos básicos, un nivel que contribuye a mantener la confianza entre los inversores y, en consecuencia, la calma en el mercado cambiario.
El BCRA continúa monitoreando de cerca al mercado, intentando asegurar un marco previsible para contribuyentes y pequeñas empresas, lo que se refleja en la estabilidad del dólar oficial minorista y los tipos financieros. Así, la política de microdevaluaciones diarias busca sostener la competitividad externa sin generar sobresaltos en la economía doméstica.

