El senador estadounidense Marco Rubio planteó una propuesta para construir una "nueva relación directa" entre Estados Unidos y el pueblo cubano, desligándose del gobierno de la isla. Su mensaje, difundido en un video en español, describió a los dirigentes comunistas como responsables de la pobreza y la escasez que afecta a la población. Según Rubio, los líderes cubanos han desviado miles de millones de dólares que deberían haberse destinado a mejorar las condiciones de vida del pueblo.
El anuncio de Rubio coincidió con una fecha simbólica para la comunidad cubana en Estados Unidos, el Día de la Independencia de Cuba, lo que generó una reacción negativa del gobierno cubano. Las tensiones bilaterales se intensifican además con la inminente acusación penal contra Raúl Castro, exmandatario cubano, que prepara el Departamento de Justicia estadounidense.
Desde el inicio del año, la administración estadounidense reforzó su presión hacia Cuba, especialmente a partir de un decreto que amenaza con sanciones a terceros países que vendan petróleo a la isla. Esta medida, junto a otras restricciones, agravó la crisis energética que mantiene a los cubanos enfrentando prolongados cortes de electricidad.
Rubio puso énfasis en la empresa estatal GAESA —controlada por las fuerzas armadas y vinculada a Raúl Castro—, a la que calificó como “un Estado dentro del Estado” que opera en beneficio de una élite privilegiada. Según sus declaraciones, esta compañía dispone de ingresos que triplican el presupuesto del gobierno cubano, pero esos fondos no son destinados a aliviar las carencias sociales y económicas del pueblo.
En su discurso, Rubio rechazó la idea de que la crisis energética y de alimentación responda a un bloqueo estadounidense, argumentando que la responsabilidad recae en el mal manejo y la corrupción del régimen. A su vez, criticó a quienes controlan Cuba por restringir el acceso a servicios básicos, mencionando que la población debe sobrevivir en condiciones precarias como cortes prolongados de electricidad.
En respuesta, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel defendió el derecho del país a su soberanía y advirtió sobre los riesgos de una intervención extranjera, evocando la Enmienda Platt como un episodio histórico doloroso marcado por la injerencia estadounidense. Esta repudiada cláusula constitucional del pasado autorizaba a Estados Unidos a intervenir militarmente en Cuba.
La propuesta de Rubio aparece en medio de un debate creciente sobre la posibilidad de que Estados Unidos aumente su injerencia en Cuba, tema que ha sido objeto de declaraciones y especulaciones recientes por parte de figuras políticas y exmandatarios de ambos países.

