Victoria Villarruel, vicepresidenta de la Nación, expresó públicamente que espera la presentación de la declaración jurada de Manuel Adorni, jefe de Gabinete, un pedido que generó revuelo en el ámbito político. Estas declaraciones se dieron en el marco de un homenaje religioso en Rosario por el aniversario del fallecimiento de su padre.
Consultada sobre si Adorni debería renunciar por las controversias que enfrentan, Villarruel evitó confirmar o negar esa posibilidad y prefirió no continuar con preguntas relacionadas a la interna del espacio oficialista. Afirmó que las aclaraciones sobre las disputas internas le corresponden al Presidente, a su hermana y a quienes estén involucrados.
La vicepresidenta subrayó que su responsabilidad se limita a la conducción del Senado y a administrar los recursos públicos con austeridad, además de remarcar que la convivencia social debe basarse en el respeto mutuo. Estas palabras buscan marcar distancia frente a las tensiones y versiones que circulan dentro del sector político al que pertenece.
Por su parte, Manuel Adorni había anticipado semanas atrás en una entrevista que cualquier cuestión relacionada con su situación legal será resuelta exclusivamente por la Justicia y que aguardará a una resolución judicial para hacer declaraciones públicas. Destacó que, por su cargo, evitará hacer manifestaciones que puedan interpretarse como obstrucción de la justicia.
Además, Adorni advirtió que una vez que la Justicia esclarezca el caso, realizará declaraciones contundentes y superará las expectativas en cuanto a la información que revele sobre su situación legal y económica. Su postura confirma un enfoque de esperar el pronunciamiento judicial antes de profundizar en el debate público.

