La gestión municipal de San Miguel de Tucumán enfrentó un nuevo episodio de tensión luego de que la intendenta Rossana Chahla destituyera a Alejandro Sangenis de su cargo como subsecretario de Gobierno. La decisión se produjo horas después de que Sangenis protagonizara una entrevista televisiva en la que defendió la administración local y lanzó duras críticas al ministro del Interior provincial, Darío Monteros.
En esa intervención pública, Sangenis acusó a Monteros de obstaculizar el trabajo de la intendenta Chahla, señalando que el funcionario provincial intentaba poner "palos en la rueda" a la gestión municipal. Esta postura política se dio en un contexto marcado por una denuncia judicial contra funcionarios del municipio, entre ellos el secretario de Servicios Públicos, Luciano Chincarini, que involucra supuestas irregularidades en contrataciones directas por más de dos mil setecientos millones de pesos.
La acusación formal impulsó una crisis interna dentro del oficialismo local, donde las tensiones políticas se profundizaron tras las declaraciones emitidas por Sangenis. Aunque el municipio no brindó una explicación oficial sobre la salida del subsecretario, fuentes cercanas sugieren que el vínculo entre sus críticas abiertas hacia Monteros y su remoción fue determinante.
El conflicto político en San Miguel de Tucumán surge en un momento delicado para el gobierno municipal, que debe afrontar tanto la denuncia que acusa presuntas irregularidades en contrataciones públicas como la disputa entre referentes clave del oficialismo. La salida de Sangenis refleja el endurecimiento del clima político y la búsqueda de la intendenta por mantener cohesión en su gabinete frente a los cuestionamientos y nuevas confrontaciones internas.

