Durante los primeros meses del año, el Ministerio del Interior entregó Aportes del Tesoro Nacional (ATN) por un monto aproximado a $121.000 millones a trece provincias gobernadas principalmente por aliados políticos, con una sola excepción peronista. Estos aportes, destinados originalmente a atender emergencias y desequilibrios financieros, se activaron en marzo y abril y buscan sostener obligaciones provinciales en situaciones críticas.
Los ATN son un fondo que surge de la composición de la recaudación tributaria argentina: el 42,34% de ciertos impuestos queda en manos del Estado nacional, mientras que el 56,66% se distribuye automáticamente entre las provincias; el 1% restante se reserva para estos aportes no automáticos, usados para emergencias o situaciones excepcionales. En 2026, hasta finales de mayo, el fondo de ATN acumuló una recaudación de más de $469.000 millones, sin embargo, existe una reserva de casi $1,9 billones retenidos y no distribuidos, lo que ha generado tensiones con gobernadores que exigen una distribución conforme a la ley de coparticipación federal.
Esta controversia motivó que la Cámara de Diputados apruebe un proyecto que obliga al Poder Ejecutivo a distribuir automáticamente el 1% destinado a los ATN, eliminando la discrecionalidad en su asignación. No obstante, desde el Ministerio del Interior señalaron que el uso de este fondo es habitual y transparente, y que algunas provincias solicitaron los ATN por razones financieras y climáticas, en un contexto de ordenamiento de cuentas provinciales. El reparto hasta el momento favoreció a provincias gobernadas por aliados del Gobierno, lo que confirma la continuidad del uso político de estos aportes en negociaciones legislativas y apoyos políticos.

