El PRO mantiene firme su respaldo a una eventual candidatura presidencial de Mauricio Macri en 2027, pese a las críticas que la vinculan con el kirchnerismo. Esta postura reafirma la intención del partido de recuperar protagonismo electoral y disputar una tercera vía frente a la polarización política actual.
La relación entre el PRO y La Libertad Avanza, fuerza que contiene a Javier Milei, mostró vaivenes desde el «pacto de Acassuso» en 2023. Tras un comienzo de coordinación, la cercanía entre ambos espacios se deterioró notablemente, sobre todo después de la derrota del macrismo en la elección porteña que consolidó a los libertarios como tercera fuerza. Luego, en las elecciones nacionales, el PRO se alineó con el Gobierno, pero una vez pasado ese proceso, sobresalieron nuevamente las diferencias y el diálogo entre Macri y Milei se cortó definitivamente.
El distanciamiento quedó en evidencia luego del desplazamiento de Guillermo Francos de la jefatura de Gabinete, momento tras el cual Macri comenzó a criticar de forma pública y sistemática al Gobierno. Esta estrategia se acompaña con la intención de reposicionarse en el centro político, aprovechando un malestar social que, según dirigentes del PRO, no derivará directamente en votos para el kirchnerismo, sino que abre una oportunidad para su espacio.
Figuras clave como María Eugenia Vidal sostienen que el PRO debe reconstruirse y estar dispuesto a competir desde cualquier posición, incluso liderando una candidatura presidencial competitiva que le permita superar el desgaste sufrido en los últimos años y acrecentar la representación parlamentaria. Así, el partido plantea una estrategia que no teme ubicarse en torno a un porcentaje de votantes moderado, pero suficiente para influir.
En este contexto, la defensa explícita de Jorge Macri sobre su primo Mauricio, tras declaraciones que señalaron su aspiración presidencial como una «ayuda al kirchnerismo», expuso la tensión interna. Sin embargo, desde el PRO sostienen que la candidatura de Macri no solo es legítima sino necesaria para desplegar una alternativa clara frente al oficialismo y a las fuerzas libertarias.
La presencia pública de Macri ha mostrado una escalada en su crítica hacia la gestión actual, expresada en discursos durante actos partidarios y encuentros políticos en distintos puntos del país. Esta postura señala una búsqueda clara de distanciamiento y reposicionamiento frente a la agenda oficial, apuntando a consolidar su figura como referente para las elecciones nacionales 2027.

