En un contexto político marcado por una compleja crisis interna y judicial, el presidente Javier Milei anunció que ofrecerá dos charlas en universidades privadas. La primera será en la Universidad de San Andrés y la segunda en el Museo Malba, ambas orientadas a discutir la inserción laboral y el potencial productivo argentino. Estos eventos llegan en medio de protestas contra los recortes en el financiamiento a las universidades públicas.
Paralelamente, la situación judicial que enfrenta el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, amenaza con desestabilizar aún más al gobierno. Adorni está acusado en causas por corrupción y enfrenta investigaciones avanzadas, con declaraciones tomadas, informes solicitados, y el levantamiento del secreto fiscal tanto para él como para su esposa. El juez a cargo, Ariel Lijo, ha mostrado intención clara de avanzar hacia un posible procesamiento, lo que podría generar un escenario sin precedentes si Adorni sigue en funciones con una sospecha formal.
El presidente ha renovado públicamente su respaldo a Adorni, aunque la continuidad del funcionario pende de un hilo. La dificultad radica en encontrar un reemplazo viable ante las profundas divisiones dentro del espacio político Libertad Avanza, cuyas internas se han agudizado en los últimos días. Nuevos enfrentamientos entre grupos afines a Milei, incluidos cruces directos en redes sociales entre figuras cercanas al presidente, reflejan la creciente tensión que retrasa la convocatoria de la mesa política para definir la estrategia oficial.
Durante el fin de semana, Milei también lanzó críticas directas contra la prensa, denunciando una supuesta operación en contra del economista José Luis Espert que habría dañado su reputación para excluirlo del ámbito político. Estas declaraciones evidencian un clima de confrontación y descontento que atraviesa la administración, mientras busca sortear la crisis económica y social que ha ido creciendo desde el inicio de su gestión.

