El Senado volverá a tratar la reforma electoral en las próximas semanas, según confirmó Patricia Bullrich. El foco principal del debate será el futuro de las PASO, un mecanismo que busca modificar tanto en su aplicación como en su existencia.
En su exposición, Bullrich señaló que la opción de suspender las PASO resulta comparable a eliminarlas, enfatizando que el oficialismo revisará ambas alternativas para definir el rumbo del sistema electoral vigente. La intención es flexibilizar o cambiar el esquema de las elecciones primarias, afectando su obligatoriedad y simultaneidad.
El proyecto en discusión propone modificaciones orientadas a optimizar el proceso electoral, aunque genera amplio debate entre los distintos bloques parlamentarios por sus posibles impactos políticos y sociales. La reforma no solo interpela la continuidad o no de las PASO, sino también aspectos vinculados con los plazos, financiamiento y organización de las elecciones.
La agenda legislativa considera que la reforma electoral debe adaptarse a las nuevas realidades políticas, buscando un sistema más eficiente y representativo. Sin embargo, la medida genera divisiones, pues hay sectores que defienden la vigencia de las PASO como una herramienta democrática fundamental. Otros críticos alertan que eliminar o suspender estas primarias podría afectar la transparencia y la competencia interna entre partidos.
Además de la cuestión de las PASO, el debate legislativo puede incluir propuestas para modificar la normativa sobre la presentación de listas electorales y la distribución de cargos, aspectos que inciden directamente en la mecánica electoral y la representatividad del sistema político.
La senadora Bullrich anticipó que se promoverá un consenso que permita avanzar en una reforma integral, pero destacó que la decisión final deberá contemplar tanto argumentos técnicos como la aceptación política de las fuerzas involucradas.