Ucrania lanzó un ataque de gran escala con más de 500 drones contra distintos puntos de Rusia, incluyendo la región de Moscú y la península de Crimea. Este operativo, uno de los más significativos desde el inicio del conflicto, dejó como saldo al menos tres muertos y varios heridos, según informaron las autoridades locales rusas.
El gobernador de la región de Moscú detalló que una mujer falleció tras el impacto de un dron en una vivienda particular, mientras que dos hombres perdieron la vida en la misma ofensiva. Además, en la capital rusa, una refinería sufrió daños menores, y doce personas que trabajaban en el lugar resultaron heridas, aunque la planta no suspendió sus operaciones. En total, las defensas antiaéreas rusas lograron derribar 556 drones en más de una docena de regiones durante la noche.
El alcalde de Moscú informó que por precaución se suspendieron temporalmente las actividades en los cuatro aeropuertos internacionales de la ciudad. En el aeropuerto Sheremétievo, se reportó la caída de restos de un dron interceptado. Por su parte, en Sebastopol, ubicada en Crimea, la defensa antiaérea destruyó otros 25 drones, lo que evidencia la magnitud y alcance del ataque.
Este ataque se produjo días después de que finalizara una tregua temporal de tres días impulsada por Estados Unidos, y representa una respuesta directa a los bombardeos rusos sobre ciudades ucranianas, manteniendo la escalada del conflicto que comenzó en febrero de 2022. Aunque los ataques con drones contra regiones fronterizas son frecuentes, los que alcanzan Moscú son menos comunes debido a la distancia con la frontera.

