Marco Rubio negó categóricamente haber recibido un mensaje del ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán alertando sobre la preparación de Irán para exhibir un arma nuclear si el conflicto regional se intensificaba. Estas declaraciones se produjeron durante una audiencia del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, donde la cuestión había sido planteada tras reportes en medios que señalaban dicha advertencia.
El congresista Scott Perry cuestionó a Rubio acerca de si Pakistán había entregado personalmente esa comunicación a la administración estadounidense bajo el mandato de Donald Trump. Rubio contestó que no tenía conocimiento ni había visto información que confirmara esa transmisión, y afirmó que le sorprendería que algo así no le hubiera sido informado en caso de existir.
El intercambio tuvo lugar en el contexto de un intenso debate en el Congreso sobre la política estadounidense hacia Irán, especialmente en lo que respecta a las negociaciones para limitar las actividades nucleares iraníes y la reciente escalada de tensión militar en la región.
Rubio resaltó que una posible demostración o prueba nuclear por parte de Irán confirmaría las preocupaciones históricas respecto a sus intenciones. Explicó que este tipo de amenaza movería al presidente a evaluar opciones adicionales para responder a la amenaza, aunque no detalló cuáles serían. La referencia abarca un escenario hipotético si la diplomacia no lograra contener la situación.
Este episodio refleja la presión que enfrenta la administración estadounidense a la hora de manejar la compleja relación con Irán, en medio de señales contradictorias sobre el desarrollo nuclear y la dinámica regional que involucra a países aliados como Pakistán.

