La educación técnica en Misiones enfrenta dificultades significativas tras una extensa ausencia de fondos nacionales. Este jueves, la provincia finalmente recibió la primera transferencia de recursos correspondiente a 2026, una demora que afectó desde enero la operatividad y desarrollo de las escuelas técnicas, centros de formación profesional y aulas talleres móviles.
La subsecretaria de Educación Técnica, Sandra Wozniuk, explicó que la falta de transferencias condicionó las actividades planificadas para este año, generando un impacto en la adquisición de equipamiento, la ejecución de obras edilicias y la creación de ambientes formativos. Si bien la llegada de estos fondos alivió la situación momentáneamente, consideró que las restricciones presupuestarias persisten y limitan fuertemente el avance previsto.
Wozniuk señaló que el problema principal va más allá de la demora en los pagos. La eliminación del artículo 52 de la Ley Nacional de Educación Técnico Profesional, incluida en el presupuesto nacional vigente, suprimió una fuente específica de financiamiento para esta modalidad educativa. Esta modificación implica una drástica reducción en los recursos, no solo para gastos corrientes, sino también para inversiones en maquinaria, herramientas y bienes de capital fundamentales para la formación técnica.
El presupuesto actual representa menos de la mitad del asignado el año pasado, dificultando la compra y renovación de insumos que aseguran la calidad educativa. A consecuencia, la educación técnica registra un fuerte retroceso en la capacidad para sostener y ampliar su oferta, afectando a estudiantes y docentes por igual.
En este contexto, la subsecretaria alertó sobre la imposibilidad de continuar con las mejoras edilicias y la actualización tecnológica necesarias para ensamblar un entorno educativo acorde a las demandas del sector productivo, situación que limita el futuro de los jóvenes que optan por esta formación.
La transferencia recibida representa un respiro, pero la Secretaría advierte que sin una readecuación del financiamiento nacional y la reinstauración de partidas específicas, el panorama para la educación técnica seguirá siendo complejo y comprometido.