La capital venezolana volvió a experimentar un movimiento sísmico notable pocas horas después del amanecer, lo que aumentó la tensión en una población todavía afectada por un reciente terremoto que causó graves consecuencias humanas y materiales. La réplica se produjo a una distancia cercana al centro de Caracas y alcanzó una magnitud aproximada de 5, según datos oficiales.
Aunque no se reportaron daños significativos tras este nuevo temblor, las autoridades reiteraron la necesidad de mantener precauciones, especialmente alejándose de estructuras que hayan sufrido daños, dado el riesgo de derrumbes posteriores. Este fenómeno se considera común tras sismos de alta magnitud, como el sufrido hace pocos días en el país.
El terremoto original dejó un saldo provisional de más de mil muertos y miles de heridos, con cifras que podrían incrementarse conforme avanza la búsqueda de sobrevivientes. Los equipos de rescate continúan las tareas en los edificios colapsados y las zonas más afectadas, conscientes de que las primeras horas tras la catástrofe son cruciales para hallar personas con vida.
En medio de esta emergencia, el Gobierno argentino confirmó la muerte de varios connacionales y la desaparición de otros. Por ello, envió una misión consular humanitaria con representantes oficiales para asistir a la comunidad argentina afectada en Venezuela. La comitiva se aboca a tramitar documentación, buscar desaparecidos, acompañar a heridos y apoyar a los familiares de las víctimas.
Además, las autoridades trabajan en contacto con organizaciones locales como Cáritas Venezuela para asistir a personas vulnerables y prevén realizar visitas a argentinos detenidos en el país. Mientras tanto, Venezuela mantiene activas las operaciones de asistencia sanitaria y evaluación de daños para enfrentar las secuelas del desastre y las réplicas que aún se registran.