La tragedia causada por los dos terremotos que sacudieron Venezuela acumula más de 580 víctimas fatales, cifra que se duplicó en pocas horas tras una actualización oficial. La búsqueda de sobrevivientes sigue siendo la prioridad para los equipos de rescate nacionales e internacionales, desplegados en numerosas zonas afectadas por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5.
La ayuda está llegando desde al menos 17 países, en una respuesta coordinada que incluye presencia militar y civil. Entre los refuerzos, Estados Unidos envió un destacamento encabezado por un general de la Infantería de Marina para colaborar en las tareas de emergencia. La ONU confirmó este despliegue como parte del esfuerzo global para atender la crisis.
Además de venezolanos, los terremotos dejaron víctimas de distintas nacionalidades. España reportó la desaparición de 99 ciudadanos y confirmó la muerte de cuatro, mientras que Portugal notificó nueve fallecidos y más de cincuenta desaparecidos con vínculos portugueses. Brasil, país vecino, informó el fallecimiento de un ciudadano brasileño, y las autoridades italianas confirmaron la muerte de un hombre con doble nacionalidad venezolana e italiana. Dos ciudadanos chinos también perdieron la vida, según la embajada de China en Venezuela.
El estado de emergencia fue declarado poco después de los sismos por la presidenta interina Delcy Rodríguez, quien detalló el aumento en la cifra de muertos durante una reunión con autoridades civiles y militares. Los equipos de rescate trabajan bajo condiciones precarias, apoyándose a menudo solo con herramientas básicas, para acceder a personas atrapadas bajo los escombros, incluyendo a varios españoles localizados pero aún sin rescatar.