El ejército de Estados Unidos integró la inteligencia artificial Grok, desarrollada por la compañía xAI de Elon Musk, en sus operaciones militares contra Irán. Según documentos presentados en un tribunal, esta IA jugó un papel crucial en la coordinación de ataques, mejorando la precisión y eficiencia del despliegue de municiones durante el conflicto.

El Departamento de Justicia defendió recientemente la operación de turbinas de gas en un centro de datos de xAI, que posibilitan el funcionamiento de Grok, enfrentándose a una demanda por parte de la asociación NAACP que acusa a la empresa de violar la Ley de Aire Limpio al operar maquinaria sin permisos. La continuidad de este suministro eléctrico es considerada por el gobierno estadounidense como vital para la seguridad nacional y el funcionamiento de sus sistemas militares.

MunicipiosAR Argentina
Buenos Aires Patagonia NOA NEA
Noticias de municipios
de toda Argentina
Más de 500 municipios cubiertos
VER NOTICIAS →

Un alto responsable del Pentágono, Cameron Stanley, afirmó bajo juramento que una versión adaptada de Grok, llamada “Grok Gov Model”, forma parte del Proyecto Maven, programa que utiliza inteligencia artificial para la focalización y lanzamiento de municiones. Stanley indicó que en poco menos de cuatro días, la tecnología permitió atacar miles de objetivos con una precisión sin precedentes.

Además, Stanley reveló que los usuarios del sistema Maven consumen cerca de dos mil millones de tokens diariamente, un procesamiento equivalente a seis millones de páginas, lo que evidencia la dependencia del ejército en la infraestructura informática proporcionada por xAI.

Tras la salida del gobierno estadounidense de su contrato con Anthropic, empresa que se negó a que sus herramientas fueran usadas para ataques automatizados o vigilancia masiva, el Pentágono buscó apoyo en otras firmas como Google, OpenAI y xAI para continuar con sus operaciones mediante inteligencia artificial. Sin embargo, se admitió que durante un período seguía utilizándose el modelo Claude de Anthropic.

El uso militar de la inteligencia artificial genera debate y resistencia dentro del sector tecnológico. Por ejemplo, más de seiscientos empleados de Google protestaron para impedir que su empresa facilite IA destinada a operaciones militares clasificadas, un movimiento que ya llevó a Google a abandonar el Proyecto Maven en 2018.